11 February 2017

Claves para una vida más plena: GENEROSIDAD


Hace unas semanas os comenté tres claves para tener una vida más plena: experimentar, compartir y apreciar (si queréis más información pulsad aquí). En esta entrada veremos la clave que todos conocemos pero que no siempre nos resulta fácil aplicar: la GENEROSIDAD, el arte de compartir con los demás sin esperar nada a cambio.

En un principio parece sencillo, da la sensación de que si nos paramos a pensar compartimos muchas más cosas de las que creemos: comparto mis chicles, comparto mi asiento en el autobús, comparto un pastel, etc. Pero la generosidad que nos produce real satisfacción y felicidad va un paso más allá; es la que conseguimos cuando compartimos sin esperar nada a cambio. Compartir por el simple placer de hacer feliz a otra persona tanto si la conocemos como si no.

Expliquémoslo con un caso real: el Café Pendiente. Hace unos años en la ciudad de Nápoles (Italia), ocurrió un gran ejemplo de generosidad; el sur de Europa se encontraba en plena crisis, tal era aquella que muchos no se podían permitir ni un café solo. Siendo esta la situación, en un bar de Nápoles un cliente pidió su café como cada día pero pidió que por favor le cobrasen dos cafés. El camarero no entendía a qué se refería así que le preguntó el porqué. “Mire, yo le pago mi café y otro más, el mío me lo tomaré, y el otro déselo a alguien que no pueda permitirselo y le apetezca mucho un café caliente”. El camarero apuntó en la pizarra un “+1” iniciando así un movimiento que ha recorrido el mundo y se ha bautizado como el café pendiente.

Ese sencillo gesto, que en este caso costó apenas un euro, tiene mucho más valor personal que material. No solo tienes la satisfacción de haber hecho feliz a otra persona sino que además el hecho de haber hecho algo por los demás nos hace sentir muy bien con nosotros mismos. 

En un estudio reciente cogieron a dos grupos de sujetos y a ambos les dieron 20 euros. El Grupo A debía gastárselos en ellos mismos, el Grupo B tenían que gastar los 20 euros en otra persona, daba igual quién pero ellos no podían utilizar ni un euro para consumo propio. Para el Grupo A fue sencillo, algunos salieron a comer, otros se compraron algo de ropa o algún que otro capricho. Para el Grupo B la tarea parecía más complicada. Algunos pagaron la cuenta de un desconocido en un restaurante, otros compraron regalos para sus seres queridos y otros lo donaron. Al finalizar el test ambos grupos hicieron unos cuestionarios para medir sus niveles de satisfacción y los compararon con los niveles que habían medido antes de dar los 20 euros a los participantes. Los resultados fueron sorprendentes ya que el grupo B, el cual no había podido gastar ese dinero en ellos mismos, mostraba niveles mucho más altos de satisfacción que el grupo A y además esa satisfacción era mucho más duradera que la del grupo A, ¿por qué ocurrió esto?



Las personas que se gastaron el dinero en ellos mismos obtuvieron un placer momentáneo. En ese momento disfrutaron de la comida que habían pagado o de los zapatos nuevos pero una vez la comida se terminó o realizaron la compra su satisfacción también finalizó. 

Por otro lado, el grupo que gastó el dinero en otras personas tuvo una satisfacción más duradera:

1.  Los que compraron un regalo a un ser querido primero pensaron en esa persona y dedicaron tiempo y esfuerzo a encontrar algo que le pudiese gustar. Después empezó el “ritual” del regalo: envolverlo, esconderlo, dárselo a la persona, ver su reacción y disfrute. Es decir, la felicidad no se limita al momento de gastar ese dinero, sino que se extiende a un proceso mucho más largo.
2.  Los que invitaron a comer a otras personas pudieron disfrutar de la satisfacción que habían producido en esa otra persona (imaginaos que os invitan a comer de la nada, menuda alegría).
3.    Por último, los que donaron su dinero sintieron la satisfacción de hacer una buena acción, además de ganar una historia que contar a los demás.

En conclusión, compartir con los demás te hace ganar experiencias, historias que contar y felicidad en las personas que te rodean. No es algo momentáneo sino un proceso en el que ganas tú y tu entorno.

Si aún así no os he convencido del todo os propongo algo: la próxima vez que os compréis un café invitad a la persona que tenéis detrás en la cola. Contadme vuestras experiencias, qué habéis sentido y la reacción de los demás.


¡Disfrutad de la semana y no os olvidéis de ser generosos!

6 February 2017

Resiliencia: El Cuento de Las Tres Muñecas


Últimamente da la sensación de que nos encontramos con la palabra Resiliencia en cada esquina: “cómo ser resiliente en el día a día”, “resiliencia en el trabajo”, “cómo salir de una situación complicada de forma resiliente”. Pero aunque esta palabra esté hasta en la sopa da la sensación de que no siempre entendemos su significado completo o que muchas veces nos la explican de formas enrevesadas y difíciles de comprender. Una de las formas más sencillas de procesar un término tan GRANDE como la resiliencia es con un pequeño cuento tanto para niños como para adultos:

 El Cuento de las Tres Muñecas

Un niño tenía tres preciosas muñecas. La primera era de porcelana, delicada, frágil, por la que había que tener mucho cuidado con ella para no romperla. La segunda muñeca era de acero, dura como una piedra y prácticamente irrompible. Por último, la tercera era de goma,  elástica y divertida. El chico siempre guardaba sus tres muñecas en la parte más alta de su estantería para poder verlas desde todos los lugares de su cuarto de juegos ya que eran sus juguetes favoritos.

Un buen día, la balda donde estaban sus muñecas se rompió provocando que sus tres juguetes cayeran al suelo desde gran altura. El ruido provocó que los padres corriesen a la habitación para ver lo ocurrido. Al mirar al suelo vieron una muñeca totalmente rota, otra sin impacto alguno y a la última no la conseguían encontrar.

En este momento los padres explicaron al niño lo ocurrido:

·       La primera muñeca, al ser de una porcelana tan delicada se ha roto en mil trocitos, el impacto ha sido muy duro y no lo ha podido soportar.

·        Después observaron a la muñeca de acero viendo como esta quedó intacta, no tuvo ni un rasguño, daba la impresión de que no había sufrido ningún golpe y que simplemente alguien la había colocado en el suelo. Explicaron que aunque pareciese que no le había ocurrido nada, la muñeca había recibido el mismo golpe que las demás pero que al tener una coraza muy grande no permitía que los impactos se viesen reflejados en el exterior dejando que el golpe se quedase en su interior.

·            Por último encontraron a la muñeca de goma, la cual no estaba cerca de las otras dos muñecas. Al caer al suelo había rebotado y caído en el baúl donde el chico guardaba sus otros juguetes favoritos. Al ver a la muñeca de goma podías apreciar que su forma se había transformado un poco, sin duda había recibido el impacto pero a su vez podías ver que la caída había conseguido que el juguete viajase. La muñeca cayó en un lugar en el que jamás habría acabado si no hubiese sido por el golpe. No era un lugar ni mejor ni peor, simplemente distinto.  La muñeca consiguió salir airosa de la situación y mejorarse a ella misma y a su entorno.


Al acabar la explicación le preguntaron al niño que qué muñeca querría ser él y que ojalá algún día fuese como su muñeca de goma la cual había conseguido transformarse ante la adversidad encontrando un lugar para seguir creciendo y aprendiendo.

Aquel día el niño vio que había perdido una muñeca de porcelana, pero que gracias a eso había comprendido algo mucho mayor: si no hubiese sido por el impacto no hubiese sido capaz de ver los atributos de su muñeca de goma. En ese momento el chico fue RESILIENTE ya que consiguió superar una situación adversa y ser transformado por ella, al igual que su muñequita de goma.

¡Colorín colorado este cuento se ha acabado!


Contadme, ¿os ayuda este cuento a comprender un poco mejor la resiliencia?, ¿creéis que será beneficioso para un niño conocer esta historia?

Comentadme qué os ha parecido la historia. En futuras entradas hablaré en más profundidad de qué es y que no es la resiliencia, y añadiré cualquier duda que os pueda surgir además de más cuentos para ayudaros a explicarla y entenderla mejor.


¡Feliz semana a todos!

23 January 2017

En Busca de un Paraíso

Hoy os invito a reflexionar. Reflexionar sobre placeres, secretos y paraísos. 


Vivimos en una sociedad en la que cada vez nos volvemos más individualistas y paradójicamente más pendientes de lo que hace, dice o piensa el resto del planeta. En la que estamos más conectados y al mismo tiempo más desconectados de nuestro entorno, de los pequeños placeres y de los paraísos escondidos que nos rodean. Muchas veces buscamos felicidad en los lugares equivocados y no nos damos cuenta de que, en ocasiones, la tenemos justo delante de nosotros, sin llamar la atención y pausadamente esperando a que nos demos cuenta de que está ahí.   

En esta ocasión comparto con vosotros un trocito de un artículo publicado recientemente por Muñoz Molina el cual me ha transportado a uno de esos paraísos escondidos. Os recomiendo a que lo leáis y disfrutéis.  

"Con un libro que puede haberte costado menos que una cerveza, tienes la posibilidad de horas extraordinarias de inmersión en un mundo que será todavía más deslumbrante y más saludable para ti porque te forzará a prestar atención a historias que no tienen nada que ver contigo, ni con tus amigos en las redes sociales, ni con tu época, ni con nada que te halague y te confirme en tus prejuicios y tu narcisismo y te convenza de que vives en el centro del mundo y en la cima del tiempo, y que desde esa posición puedes mirar con condescendencia, con lástima, incluso con desprecio, a todos los que han nacido antes que tú, lo mismo tus padres que los romanos del tiempo de Augusto. Otro rasgo fundamental de estos paraísos es que solo se encuentran por azar. En eso se diferencian también de los paraísos de las agencias de viajes. Uno tiende a organizar demasiado sus lecturas, o a dejarse guiar por lo que parece urgente leer en un momento dado: el azar impone correctivos saludables, porque te saca de tus obsesiones y de tus inercias, y te hace perderte por un inesperado camino lateral que resulta ser mucho más estimulante que el de lo premeditado." Muñoz Molina, 2017

Para leer el artículo completo pulsad aquí.  

Próximamente compartiré con vosotros cómo encontrar esa felicidad que tenemos delante y que tanto nos cuesta ver. Estad muy atentos.

¡Feliz semana a todos!

7 January 2017

10 Formas de cumplir tus metas


Llego el fin de las Navidades, el fin de 2016 y el fin de los excesos infinitos, y reconozcámoslo, a todos se nos queda un sabor agridulce al terminar las fiestas. Da la sensación de que, al final, en vez de haber descansado, nos hemos agotado y ya no queda energía para empezar el año y cumplir toda esa montaña de propósitos que siempre apuntamos y para los que, llegados al 15 de enero, ya tenemos una excusa nueva para no llevarlos a cabo: “bueno, en realidad de qué me sirve aprender francés, mejor ya en abril  me pongo con el alemán cuando viaje a Berlín, ahora mejor me centro en otra cosa”.  Pues esto amigos míos se acabó: NO es el fin de nada sino el COMIENZO de algo nuevo.

Es muy fácil rendirse antes de haber empezado y no, no es porque seamos unos vagos sin fuerza de voluntad o porque el trabajo nos quite todo el tiempo que tenemos, es mucho más sencillo: somos demasiado ambiciosos y nos ponemos mil retos nuevos que juntos se nos amontonan y se hacen inviables y casi imposibles de completar.

Pongamos el ejemplo más sencillo y común: este año 2017 voy a ser más sano. De primeras parece un ejercicio sencillo, comer más verduras, hacer más deporte, beber menos cervezas, empezar a… un momento, no es NADA sencillo. Empieza el 2 de enero (todos sabemos que el día 1 no cuenta) y empiezas comiendo una ensalada, por la tarde vas al gimnasio y por la noche ni una cañita con tus amigos: ¡Genial, qué fácil es esto de ser sano! Llega el 3 de enero y bueno, ya fuiste ayer al gimnasio así que ya lo dejas para mañana, ¡ah!, y ayer comiste ensalada así que hoy puedes permitirte esa hamburguesa de la que te privaste ayer, y ¡oh!, es el cumpleaños de Laura, no vas a tomarte solo una caña que sino no aguantas despierto, que ayer fuiste al gym…

Un propósito de año nuevo muchas veces puede ser mucho más difícil de lo que parece y mejor es convertirlo en pequeños propósitos que resultan más sencillos de cumplir. Entonces, ¿cómo me enfrento a mis retos de año nuevo sin rendirme?

1.    Entiende tu propósito: Examina esa meta que te has impuesto, ¿es una sola acción o se compone de muchas pequeñas acciones? Entiende qué es lo que quiere conseguir y cómo se puede llegar a ello. En el ejemplo anterior sobre ser más sano, algo que parece un único propósito se puede romper en muchos propósitos más pequeños: comer más frutas, más verduras, beber menos alcohol, hacer más ejercicio. Y esos propósitos a la vez se pueden descomponer en propósitos más pequeños: salir a correr tres veces por semana; correr un total de 20km a la semana; comer verduras tres veces por semana; etc.

2.    Despacito y con buena letra: Una vez entendido tu propósito ponte metas más realistas y asequibles. No empieces un libro por el final, ponte como meta un propósito más pequeño y ve añadiendo nuevos, poco a poco, cuando te sientas preparado.

3.  Encuentra la motivación interna: El comienzo del nuevo año suele ser la excusa perfecta para proponerse sacar una versión mejorada de uno mismo, pero no debe ser el único motivo para llevar a cabo el cambio. Una meta así tiene que ser impulsada por una motivación interna y no por el comienzo de un año nuevo. Encuentra el porqué de ese cambio, es decir, qué te mueve a ello. La forma más sencilla de llevar a cabo un cambio es cuando las razones de ese cambio están motivadas por uno mismo y NO por el entorno. Tacha de la lista todos esos propósitos que no estén impulsados por un deseo interno.

4.     ¡No te agobies!: Si ves que un propósito se te está quedando grande redúcelo, empieza lentamente. Un cambio aparentemente insignificante puede estar haciendo un gran cambio en ti.

5.    Que tus propósitos se conviertan en rutinas: Planifica, compra suficiente fruta para que después de cada comida puedas tomar una pieza de fruta. Si sigues con esa estructura un tiempo, pronto formará parte de tu rutina y ni te darás cuenta de que lo estás haciendo.

6.   Innova: Si ves que tu objetivo se está volviendo monótono y aburrido, haz pequeños cambios: Si quieres comer más fruta ve probando frutas nuevas para ver cuales son tus favoritas, así sigues comiendo fruta pero no te quedas en la manzana y la mandarina.

7.   No te compares: Cada persona tiene un ritmo distinto y para algunas es más fácil cumplir con ciertas rutinas que para otras. Compararse con otros solo te hará sentir mal, en vez de comparar pregunta, habla con ellos, muestra tu admiración y aprende de cómo han llegado a donde están.

8.    Encuentra apoyo: Cuanto más divertido hagas tu objetivo mejor. Si puedes cumplir tu propósito con el apoyo y ánimo de alguien, te resultará más fácil y ameno. ¿Por qué no dejas que tu mejor amigo te regale su libro favorito  y así estás motivado a leer más? ¿Y si sales a correr con tu vecino al que ves todos los días por el parque?

9.    Esfuérzate: Sin duda lo más importante. Solo con esfuerzo se consigue lo que uno quiere. Busca tu motivación interna: ¿Por qué te has propuesto conseguir esto? Haz que el esfuerzo merezca la pena. Lucha por tus metas y que la dificultad en el camino no te haga olvidar el porqué de tu esfuerzo.

  1. 10.  Disfruta: Recuerda que esto es un viaje, lo importante no es el destino, sino lo que aprendes en el camino.

Empieza, lucha y no pares. Las primeras semanas siempre son las más complicadas, pero una vez pasado ese bache inicial, sentirás cómo ese esfuerzo mereció la pena y cómo, poco a poco, os convertireis en la mejor versión de vosotros mismos.

Contadme qué os ha ayudado a vosotros a cumplir vuestras metas. ¡Feliz año nuevo a todos! Luchad por lo que queréis y espero que cada año siempre sea un poco mejor que el anterior :)