6 February 2017

Resiliencia: El Cuento de Las Tres Muñecas


Últimamente da la sensación de que nos encontramos con la palabra Resiliencia en cada esquina: “cómo ser resiliente en el día a día”, “resiliencia en el trabajo”, “cómo salir de una situación complicada de forma resiliente”. Pero aunque esta palabra esté hasta en la sopa da la sensación de que no siempre entendemos su significado completo o que muchas veces nos la explican de formas enrevesadas y difíciles de comprender. Una de las formas más sencillas de procesar un término tan GRANDE como la resiliencia es con un pequeño cuento tanto para niños como para adultos:

 El Cuento de las Tres Muñecas

Un niño tenía tres preciosas muñecas. La primera era de porcelana, delicada, frágil, por la que había que tener mucho cuidado con ella para no romperla. La segunda muñeca era de acero, dura como una piedra y prácticamente irrompible. Por último, la tercera era de goma,  elástica y divertida. El chico siempre guardaba sus tres muñecas en la parte más alta de su estantería para poder verlas desde todos los lugares de su cuarto de juegos ya que eran sus juguetes favoritos.

Un buen día, la balda donde estaban sus muñecas se rompió provocando que sus tres juguetes cayeran al suelo desde gran altura. El ruido provocó que los padres corriesen a la habitación para ver lo ocurrido. Al mirar al suelo vieron una muñeca totalmente rota, otra sin impacto alguno y a la última no la conseguían encontrar.

En este momento los padres explicaron al niño lo ocurrido:

·       La primera muñeca, al ser de una porcelana tan delicada se ha roto en mil trocitos, el impacto ha sido muy duro y no lo ha podido soportar.

·        Después observaron a la muñeca de acero viendo como esta quedó intacta, no tuvo ni un rasguño, daba la impresión de que no había sufrido ningún golpe y que simplemente alguien la había colocado en el suelo. Explicaron que aunque pareciese que no le había ocurrido nada, la muñeca había recibido el mismo golpe que las demás pero que al tener una coraza muy grande no permitía que los impactos se viesen reflejados en el exterior dejando que el golpe se quedase en su interior.

·            Por último encontraron a la muñeca de goma, la cual no estaba cerca de las otras dos muñecas. Al caer al suelo había rebotado y caído en el baúl donde el chico guardaba sus otros juguetes favoritos. Al ver a la muñeca de goma podías apreciar que su forma se había transformado un poco, sin duda había recibido el impacto pero a su vez podías ver que la caída había conseguido que el juguete viajase. La muñeca cayó en un lugar en el que jamás habría acabado si no hubiese sido por el golpe. No era un lugar ni mejor ni peor, simplemente distinto.  La muñeca consiguió salir airosa de la situación y mejorarse a ella misma y a su entorno.


Al acabar la explicación le preguntaron al niño que qué muñeca querría ser él y que ojalá algún día fuese como su muñeca de goma la cual había conseguido transformarse ante la adversidad encontrando un lugar para seguir creciendo y aprendiendo.

Aquel día el niño vio que había perdido una muñeca de porcelana, pero que gracias a eso había comprendido algo mucho mayor: si no hubiese sido por el impacto no hubiese sido capaz de ver los atributos de su muñeca de goma. En ese momento el chico fue RESILIENTE ya que consiguió superar una situación adversa y ser transformado por ella, al igual que su muñequita de goma.

¡Colorín colorado este cuento se ha acabado!


Contadme, ¿os ayuda este cuento a comprender un poco mejor la resiliencia?, ¿creéis que será beneficioso para un niño conocer esta historia?

Comentadme qué os ha parecido la historia. En futuras entradas hablaré en más profundidad de qué es y que no es la resiliencia, y añadiré cualquier duda que os pueda surgir además de más cuentos para ayudaros a explicarla y entenderla mejor.


¡Feliz semana a todos!

4 comments:

  1. P de Psicología6 February 2017 at 14:54

    Un término muy de moda, es cierto!
    Y una pequeña duda, tengo entendido que la resiliencia es una base útil para aprender a aprender junto a otros 3 términos. Entre ellos conformarían una entidad más conocida como las 4Rs. Hablará próximamente de ello?
    Muchas gracias y gran blog!

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    1. Hola P de Psicología!
      Por supuesto, si te interesan las 4 R's del aprendizaje las comentaré en mi próxima entrada sobre la resiliencia o sobre el aprendizaje. Un pequeño avance son: Respectful (respetuoso), Resourceful (ingenioso), Responsible (responsable) y RESILIENT (Resiliente!!). Son una base imprescindible para que los niños aprendan la diferencia entre aprender y estudiar, me encantará comentarlo más adelante.
      Gracias por tu comentario, espero que disfrutes de las entradas :)

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  2. Almudena Pérez21 March 2017 at 23:34

    Muy buena historia y me parece una forma muy dinámica para explicar estos conceptos a los niños y adolescentes. En mi caso, utilicé una narrativa parecida para explicar a mujeres inmigrantes las habilidades de afrontamiento y les pareció una explicación muy ilustrativa. Está en la misma linea, es la historia siguiente sobre la zanahoria, el huevo y el café:
    Un hijo se quejaba a su padre acerca de su vida y de lo difíciles que le resultaban las cosas. No sabía cómo hacer para seguir adelante. Estaba cansado de luchar y enfadado todo el día. Tenía la sensación que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

    Su padre, chef de profesión, lo llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres recipientes con agua y los colocó sobre el fuego. Pronto el agua de cada uno empezó a hervir. En el primero colocó zanahorias, en el segundo huevos y en el último unos granos de café, y los dejó hervir sin decir palabra.
    El hijo esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un plato. Sacó los huevos y los colocó en un tazón. Finalmente, coló el café.
    Mirando a su hijo le dijo:
    – Dime, ¿qué ves?
    – Zanahorias, huevos y café – fue la respuesta del chico.
    Su padre le hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Estaban blandas.
    Luego le dijo que cogiera el huevo, le sacara la cáscara, y lo tocara también. Estaba duro. Por último, le pidió que probara el café. Él sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma, y entonces preguntó:
    – ¿Qué significa esto, papá?”

    Su padre le explicó entonces que los tres elementos se habían enfrentado a la misma adversidad, el agua hirviendo, pero que habían reaccionado de forma muy diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, con una cáscara fina protegiéndolo, pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. El café, sin embargo, había sido especial; después de estar en agua hirviendo, no sólo había cambiado él, sino que había CAMBIADO EL AGUA; se había fundido en su nuevo medio, había aceptado la adversidad, y había dotado al agua de un olor y un sabor distinto, muy agradable y muy especial.
    – ¿Cual eres tú? – preguntó el padre - Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?

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    1. Me encanta la narrativa! Muchísimas gracias Almudena :D

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